En el campo

 

Simón trepa a un álamo para bichear un nido. Quiere ver si tiene huevos o alguna pluma que le dé una pista de su dueño. No hay huevos ni plumas. Solo un cráneo de un roedor mediano, ¿un conejo, un meloncillo…?

***

Estamos en el patio de la casa, esperando. Propongo buscar ranitas en las hojas de las plantas del parterre que lo rodea para echar el rato. Simón aparta unos geranios con cuidado y ahí, a la sombra, muy quieta, descubre una culebra mínima. La pesca con la ayuda de una escoba y un recogedor y la pone en el suelo de tierra, al solecito. La culebra se estira, se encoge un poco y se queda quieta. No parece importarle la sesión de fotos. Con mucho cuidado, Simón le pone una moneda de euro debajo de la cabeza para que haga las veces de escala.

***

En el marco de la ventana del cuarto de las literas hay un murciélago acurrucado. Aviso a los niños, que salen corriendo a verlo con Simón. Vuelven a la cocina. “El murciélago no está bien, tiene las patas rotas y se está muriendo”, me dicen. Lo hemos debido de aplastar al cerrar la ventana. El pobre. Simón lo mata para aliviarle el sufrimiento. Los niños quieren enterrarlo. Más tarde, en el coche, Lucas está pensativo.

“Me acuerdo del murciélago”, dice. “Lo toqué y me miró.”

“¿Te da pena?”, le pregunto.

“Sí. Mucha.”

***

Cuando salimos por corral quemao, se nos cruza un cuervo volando a la altura de las copas de los pinos piñoneros. El todoterreno avanza despacio por la arena bailando un poco, como una barca sobre olas suaves. Agacho la cabeza hasta el volante y lo veo muy bien, negro y brillante contra el cielo azul. Al poco vuelve a cruzar, esta vez de izquierda a derecha, con su pareja. Luego nos acompaña volando delante del coche, cruzándose varias veces más, muy elegante. En la entrada al carril que lleva a la playa, nos deja sin despedirse.

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6 thoughts on “En el campo

  1. Que bonita la imagen del cuervo que os acompaña volando. ¿Le oíste susurrar nevermore?
    Pobre murciélago, comprendo a Lucas, de pequeño, y de no tan pequeño, estas historias con los animales lo dejan a uno tocado.

    Me gusta

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