Huésped de mi viña

Esta foto no me puede dar más buen rollo. Son mis cuatro abuelos antes de casarse: a la izquierda, Mauricio y Milagro; a la derecha, Vicente y Blanca. La pongo aquí por eso y porque esta tarde presentaremos el libro de Vicente en la bodega de Mauricio. Lo que les habría gustado a los dos este detalle… Ellos ya no están, pero aquí siguen los libros y el vino a los que dedicaron sus vidas, testigos del tiempo que pasaron entre nosotros; fruto de su entusiasmo y de su trabajo.

Mi abuelo Vicente murió hace 17 años, a los 76. Fue el primero de los cuatro en dejarnos. Yo no había terminado la carrera; cuando empecé en el mundo editorial, él ya no estaba. Nunca pude preguntarle nada. Cada año que pasa me doy más cuenta y me pesa más.

Hace unos días me acerqué a lo poco que queda de su casa: un triste solar rodeado de casas en el que, si sabes qué buscar, se ve la parte de arriba del bordillo de granito de la entrada, enterrado por la tierra y los hierbajos. Ni rastro de los ciruelos, ni rastro de los perros (propios y recogidos), ni rastro de la piscina. Ni rastro de su risa cascada o del tintineo del hielo en su vaso de whisky. Ni rastro de su casa, generosa y abierta a todos siempre. Nada.

El sonido quedo, pesado, de una maza contra una bola de croquet me sacó del solar y me trasladó de golpe a las tardes de verano de mi infancia allí. Recordé sus manos largas y suaves, sus pañuelos anudados al cuello, los jerseys perfectos de lana que le tejía mi abuela Blanca. El trajín de gente entrando y saliendo, las partidas de cartas por las tardes y Julio Iglesias sonando de fondo, las flores del magnolio, el tapiz del comedor, las enormes fichas nacaradas, amarillas y marrones, del backgammon que se guardaba bajo un sofá del salón.

Sentí una pena honda, sin consuelo.

Nos vamos acostumbrando a las ausencias porque no nos queda otra, pero no podemos impedir que una tarde de otoño cualquiera una partida de croquet nos asalte a traición delante de un solar y nos haga sentir el desamparo y la impotencia más profundas.

Hoy presentaremos su primer libro, Huésped de mi viña. Lo escribió en 1950, con 27 años; mi padre ha querido publicarlo de nuevo ahora. Esta vez va ilustrado con los dibujos su nieta mayor, Livia (me gusta especialmente el de la portada) y lleva el prólogo de su hijo menor, Vicente. Creo que le habría gustado mucho.

huesped-de-mi-vin%cc%83a

 

Anuncios

16 thoughts on “Huésped de mi viña

  1. Que maravilla como escribes Paula, aunque tengo que reconocer que siempre se te ha dado muy bien. El otro día, haciendo limpieza y rebuscando en cajas viejas aparecieron un montón de cartas de hace veinte años, de cuando estuve de “voluntario” en Lérida.. Que por cierto ganaste por dos a Gonzaga Valcarcel en número de envíos!
    Las guardé y ahí las tendré, mas a mano para ojearlas de vez en cuando. Son como una máquina del tiempo, y como te decía, ya apuntabas maneras de escritora. En fin, gracias por todo el cariño y apoyo que me diste en aquellos momentos y circunstancias que fueron de todo menos agradables, verdad? En fin, un beso y que me alegro de poder seguir leyéndote aunque no sea mediante cartas.

    Me gusta

    1. ¡Santiago, qué mensaje tan bonito me has dejado! Me ha encantado, de veras. Me acuerdo muy bien de las postales, y me alegro mucho de que te sirvieran de algo, y me encanta que aún las tengas (qué cosas te contaría, ya no me acuerdo de na). ¡Lo de haberle ganado a Gonzaga lo llevaré como una medalla! Un abrazo fuerte y muchas gracias por tus palabras tan amables y cariñosas.

      Me gusta

  2. Creo que te he puesto un comentario en Facebook cuando te lo quería poner aquí, ¡cosas de la falta de saber de informática!
    pero te lo repito:
    de los más bonito que he leído tuyo. Lo de ayer estuvo maravilloso.
    ¡Vaya los abuelos que tuviste!

    Me gusta

  3. Ay paulova, la foto es maravillosa y lo q has escrito una verdadera preciosidad. Sin duda estarán muy orgullosos de ti. Y lo pongo en presente porq estoy segura d q lo están disfrutando de verdad, y sin las pesadeces d la prisa, la imprenta, el lio d organizar…..lo de aqui tiene sus cosillas.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s