Flash Gordon y el Profesor Astrocat

Esta mañana, lista para el colegio, sentada con las piernas cruzadas leyendo un cómic de Flash Gordon.

Yo: “Violeta, haz la cama.”

Ella: “Es que Flash Gordon mola un montón, mamá.”

Anoche me hizo leerle las cinco primeras páginas y luego ya ha seguido ella. Sospecho que no se lee nada, pero comprendo la fascinación. Esos dibujos, esos colores, ¡los peinados de las chicas!

Ahora está malita en la cama, tapada con su edredón de cuadros verdes y blancos, viendo una película. Hemos llevado a su hermano al colegio con el libro del Profesor Astrocat para enseñarlo en Sociales, porque están terminando el tema del sistema solar. Me ha ido leyendo cosas de los planetas por el camino.

Esos raros momentos en los que eres feliz y lo sabes; destellos de lo que sería nuestra vida si estos niños hiciesen las cosas a la primera y no se nos fuera el tiempo repitiendo lo mismo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, una y otra…

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